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JuventudFuenla

Relato Corto 8: Le vio a él

El sonido de la ambulancia retumbaba en su cabeza. Ese día se levantó con ganas de todo pero tras vomitar y expulsar en un grito mudo aquello que fuese que le daba las ganas de seguir, miró al cielo llena de miedo y se desmayó.  (Continúa leyendo…)

Los médicos la ingresaron por estar inmunodeprimida. El cáncer le arrancaba los cabellos y ahora, su casa, era la habitación, el sitio más ladino y aburrido del mundo hasta que la puerta se abrió de golpe y se abalanzó a abrazarla. Se quedó de piedra. Llevaban seis años sin verse desde que él se fue a Canadá por el trabajo. Darío le dijo que se enteró por una vecina y que se que marchaba en una hora. Le regaló un paquete con un portátil dentro (que Raquel se negó a aceptar hasta que cedió por argumentos de Darío) “Así podremos hablar desde donde esté y me aseguraré de que mejoras” Y como vino se fue dejando la sala llena de luz.

Día a día hablaron de cómo era Suiza en esa época, de que la gente en América no estaba ni tan gorda ni iban a caballo con armas en la mano, de lo que dolía la quimioterapia y de que se echaban de menos como dos adolescentes. Cada vez que se conectaban la sala brillaba y a Raquel le entraban unas fuerzas inamovibles. Un día el médico entró con un sobre de resultados y con una sonrisa le dio la enhorabuena: Estaba curada. Las lágrimas salieron de alegría y al conectarse  aquella noche, ante la pregunta de “¿por qué lloras? ¿Qué has visto?” Sólo pudo responder un “Te he visto a ti”.